Hay un viaje a Inglaterra que no se mide en millas recorridas en autobús, sino en pedaladas. Es el viaje del cicloturista, ese viajero que cambia el asiento del tren por el sillín de una bicicleta y acepta que el viento en contra, las subidas empinadas y los cambios de luz son parte del paisaje, no un problema. El Lake District y Yorkshire son los dos santuarios del ciclismo inglés. No tienen los puertos míticos de los Alpes ni las carreteras vacías de la Toscana, pero ofrecen algo que ninguna otra región de Europa puede igualar: una red de caminos secundarios, lagos que cambian de color con cada nube y pubs donde la cerveza sabe mejor después de 60 kilómetros de esfuerzo.
Las tres rutas que definen el cicloturismo en el norte inglés
No todas las carreteras del Lake District y Yorkshire son aptas para principiantes. Algunas tienen rampas del 20% que harían sudar a un profesional. Estas tres rutas equilibran dificultad y recompensa:
- Circuito de los lagos (Lake Loop, 75 km) – Salida y llegada en Windermere. Pasa por los lagos Rydal, Grasmere y Thirlmere. Tiene dos subidas exigentes (Kirkstone Pass y Dunmail Raise) pero el resto es llano o falso llano. Ideal para un día completo con paradas para fotos.
- Yorkshire Dales Cycleway (160 km, se puede fragmentar) – Ruta circular que conecta los valles de Swaledale, Wensleydale y Wharfedale. El paisaje cambia de páramos desolados a pueblos de piedra gris. Se hace mejor en dos días, durmiendo en una guesthouse local.
- Whinlatter Forest (ruta de montaña, 25 km) – Para los que buscan adrenalina. Es el único bosque de Inglaterra con senderos señalizados para bicicleta de montaña. Hay alquiler de bicis en el centro de visitantes. No hace falta llevar tu propia máquina.
Preparación práctica para pedalear en Inglaterra
Ciclismo inglés no es ciclismo mediterráneo. La lluvia, el frío y las carreteras estrechas cambian las reglas. Aquí está lo que funciona sobre el terreno:
- Bicicleta con cambios bajos – Las subidas del Lake District son cortas pero muy empinadas (hasta el 18-20%). Un plato pequeño de 34 dientes o un cassette con 32 o 34 dientes atrás evita caminar empujando la bici.
- Cubiertas con agarre – Las carreteras inglesas suelen tener musgo, grava suelta y asfalto mojado. Neumáticos de 28-32 mm con dibujo ligero dan seguridad sin perder velocidad.
- Tres capas en el torso – Camiseta térmica, chaqueta cortavientos fina y chubasquero de emergencia. El clima cambia cada hora. Pararse a quitar o poner capas es parte del ritual.
- Luces delanteras y traseras siempre – En los túneles del bosque Whinlatter y en los atardeceres de otoño, la visibilidad baja a cero. Las luces no son opcionales, incluso de día.
- Efectivo para los pubs rurales – Muchos pubs en el Lake District no aceptan tarjeta para consumos pequeños. Una pinta de té caliente y un pastel de carne se pagan mejor en monedas.
El error que convierte un sueño en pesadilla
Subestimar el viento. En el Lake District y Yorkshire, el viento no es una molestia menor. Es un protagonista más. Puede soplar a 40 km/h durante horas, y como los valles están orientados en distintas direcciones, nunca sabes si tendrás viento de cara o de cola hasta que estás sobre la bici. El segundo error: no planificar los horarios de cierre. En el norte inglés, muchas tiendas y cafeterías cierran a las 17:00. Quedarse sin agua y sin comida a las seis de la tarde en medio de un páramo es una mala idea. El tercer error: ignorar la altimetría. Una ruta de 60 kilómetros con 1.200 metros de desnivel no es lo mismo que una ruta llana de 60 kilómetros. Revisar el perfil antes de salir evita sorpresas desagradables.
Dónde alquilar bicicletas y dónde dormir
El cicloturista que no quiere viajar con su propia bici tiene opciones. En Windermere y Keswick (Lake District) hay tiendas especializadas con alquiler de bicicletas de ruta, gravel y montaña. Precios desde 25 libras por día para una híbrida hasta 60 libras para una carbono de gama alta. En Yorkshire, las poblaciones de Skipton y Settle son los puntos logísticos naturales. En cuanto al alojamiento, las guesthouses familiares (Bed & Breakfast) son la mejor relación calidad-precio. Un B&B típico en el Lake District cuesta entre 60 y 90 libras la noche con desayuno inglés incluido. Los hoteles grandes son más caros y menos auténticos. Los campings, para los valientes (y bien equipados contra la lluvia).
El cicloturismo en Inglaterra no es para cualquiera, pero cualquiera puede intentarlo
No hace falta ser un escalador profesional. Tampoco hace falta una bicicleta de 5.000 libras. El viaje a Inglaterra sobre dos ruedas exige tres cosas: piernas entrenadas para subir rampas cortas pero duras, ropa para cuatro estaciones en un solo día y la paciencia de compartir carreteras estrechas con conductores locales que van rápido. A cambio, el cicloturista recibe algo que ningún otro viajero puede comprar: la vista de un lago al amanecer sin otro ruido que el de los patos, la bajada vertiginosa después de una hora de subida, la cerveza que sabe a victoria y la certeza de que el cansancio muscular es, en realidad, felicidad líquida. En Inglaterra, el paisaje se suda. Y eso lo hace inolvidable.